miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Por qué involucrarse con una pelotuda como yo?
¿Con qué motivo?
Y de las puertas del sol salen niñas con vestidos de fuego...
Con trenzas de humo...
Que surgen de sus cabelleras lunares...
Semillas resplandecientes del jardin nocturno...
florecerán en lunas llenas sin importarles el sol...
conocen la noche y los siete nombres del viento...
a través de los cuentos de los padres que se llevó el viento.
¿Quién engendrará a estas madres de la luz?
¿Y en qué me convertiré yo, hijos de la noche?
Sólo algunos estrellarán el cielo, sólo los que creen en la muerte morirán.
Los padres pondrán plumas en las alas de las mujeres...
las partes desplumadas penden sin gracia.
Llevando cruces a tumbas fálicas...
El futuro navega silencioso por úteros de sangre...
que serpentean por enigmas de vacas y cucharas...
... y nacimientos, lunas y tierras solares a mediodía.
Ella entierra sus huevos en la tierra y planta sus pies en el cielo.
Del suelo florece un circo de zanahorias y payasos...
... transformando nuestros deseos en trovadores.
Aquí me hallo, entreteniendo al infinito...

martes, 28 de febrero de 2012

En algún momento dejaré de sentirme sola

Un fantasma en el techo de la casa
Esperando poder saltar cuando yo salga.
23 alumnos de escuela,
Ninguno de ellos con rostro,
Tan inconscientes como yo en este absurdo sueño.
Un universo paranoico paralelo
Que converge con los temores usuales…
Todo lo que pude identificar en este desorden, desorden, desorden
Parece simple y no tan espantoso cuando lo expreso verbalmente. Difiere a lo que se ve desde el centro del cuerpo, cuando ves traspasando los miedos y la incertidumbre, en un futuro que siempre consigue ser imprevisible. El futuro que se me escapa de las manos a medida que el sol cruza el cielo es el mismo que vi estando dormida.
Pero hoy es un recuerdo.

Finalmente encontré la combinación ideal para mí.  Siempre me sentí incomoda bajo muchos efectos, saturada. Pero esta vez no. Estuve entre las nubes, mi cerebro fue puesto sobre una mullida almohada blanca para descasar en paz. Todo mi cuerpo estaba recubierto por una seda especialmente suave. Esos fueron algunos de los efectos físicos.
Alejaba con una delicadeza magnifica cualquier pensamiento negativo “de prueba”. Lo envolvía en entretejimientos para que se lo lleve el viento. Así es como siempre quise estar… En paz. Siempre supe que la felicidad no era más que un concepto platónico ideado por algún soñador empedernido, que creía que dicho estado podía ser constante, eterno. Muchos confunden esa sensación. Lo que sentí esa vez fue tranquilidad, calma; nada podía sacarme de ese lugar. Estábamos con mi amiga sentadas bajo la sombra, veíamos los autos pasar, y otros diversos medios de transporte. No recuerdo muy bien de qué hablamos. Cualquier cosa mala que pudo haberse cruzado por mi mente, fue retirada con astucia y suavidad. Ni siquiera logré percatarme del momento en el que fue alejada de mi mente. Fue uno de los placeres más grandes de mi vida. Dije: “así es como siempre quise estar… nunca quise ser feliz, sólo quería tener paz”.
Ojalá fuera así siempre. Ojalá durara mucho más, para no volver a recordar nunca lo que me hace mal. Ojalá en mi paz nunca sea derramada una lágrima agónica. Ojalá pudiera calmar a los fantasmas y abrir las puertas de mi mente un poco más.
No me voy a ir de este mundo sin haberlo hecho, una vez que sienta que mi mente floreció, no dejaré que se marchite poco a poco; no quiero tener sólo un pasado que añorar cuando envejezca, no quiero mirar atrás con enojo y deseos de que eso se repita. Agasajaré mi mente con las más deliciosas lecturas, y mis pupilas gozarán del espectáculo de las luces y los paisajes que yo quiera mostrarle, y que el mundo esconde. Mis oídos hallaran deleite en las melodías del universo. Y nunca, nunca dejaré que se consuma. Alguna vez pensé que dejaría que todo me extinga. Pero no quiero morir así. No quiero ser presa del azar y no cumplir lo poco que me propongo. Vine a este mundo sin querer, y decidiré cuándo irme de él… En la plenitud de la mente.
El problema es… que no tengo las fuerzas suficientes para creer en el oasis que me depara. Es mi utopía. No quiero caminar en vano hacia ella.  No quiero vivir de la ilusión, creyendo que la alcanzaré, llegar a la vejez y descubrir que nunca alcancé lo que toda mi vida soñé.
Vivo con miedo, con miedo a todo. A mí misma, a las personas, al futuro.  En cierto sentido a la muerte; es decir, no a la muerte en sí, sino a que llegue antes. Y no hay nada que desee más que detener este dolor… aunque es probable que ya esté muriendo. Quizás.
Quizás no hay nada más que averiguar. Quizás ya crecí lo suficiente.
Aún hay cosas por hacer.

domingo, 26 de febrero de 2012






Mi Mokaccino y mi vaso medidor (sí, cuanto tengo mucha sed me sirvo en eso) agua fría con 2 rodajas de limón: las dos únicas cosas en las que pude deleitarme estos días.
Ah! Me faltó [id] de Veil Of Maya :Q

Otra vez sopa

Últimamente entiendo todo y no entiendo una mierda. Y cuando dormía, me despertó el haber golpeado la pared con la cabeza... 2 veces, re fuerte. Despierto casi siempre en el horario p.m. 
¿Cuántas noches pasaron sin saber por qué razón lloraba? ¿Es su recuerdo lo que me está consumiendo? 
Tal vez. Desde aquel día no como más de 2 bocados. Me la pasé en piyamas. Acostada. Sin tener ganas de ver a nadie. Sí tenía unas ganas escondidas. Sin embargo, ese día del que hablé una vez, cambió mi forma de ver las cosas. De ver nuestra situación. No tengo más que hacer.

A veces me pregunto si alguna vez lloró por mí, si se consumía recordando lo que pasamos juntos, si deseaba verme o hablarme... Si pasó por lo que estoy pasando. Ahora me parece poco probable.

Lo peor de todo es que acepté que no siente nada por mí, para evitarme esas dudas molestas y malignas que me tenían todo el tiempo buscando la oportunidad para acercarme a él... Y finalmente sentirme como una estúpida esperando algún indicio, algo que signifique que no terminó todo, que aún podía rescatarme a mí misma. No, me caí. Me hundí en la desesperación. Y acá estoy. Siempre que cavé... Todo este tiempo tratando de encontrar algo, sólo me encontré con el abismo. Y él no estaba ahí. No, allí se encontraban los recuerdos, las emociones alteradas que debí controlar desde acá abajo. 

Juro por lo más real y grandioso que existe, que estoy tratando de sacarlo de mí. Me cuesta horrores. De la nada reaparece su cara, su piel, su pelo, sus manos, sus ojos, su boca, en mi mente. Ni pienso en desterrarlo de esta ciudad zombie en la que vivo estando con otra persona, porque no hay nadie. No existe una persona que llené el  espacio en blanco que reemplazó a su presencia.

Ojalá existiera algo simple, como un chasquido, para aliviar este peso  que cargo todo el tiempo.
Ojalá todo fuera tan simple como en los cuentos.

viernes, 24 de febrero de 2012

Estoy en la parada, y no creo posible llegar a donde debo llegar. Aumenta mi ansiedad y me cuesta respirar.
Después de una hora, quizás, recorro por 2da vez ese camino maldito; me acerco rápidamente y sin querer, temerosa y nerviosa. Estaba mi hermana ahí. Y vos. Aquella imagen siniestra del cesped me hizo pensar que no podía ser que estuvieras ahí. No. No puede ser.
Sí. Estás ahí. Y creo ser la única que te recuerda. No sabía si llevar flores, o qué. Te dejé una. Me fuí a caminar sola, cuando la angustia se ancló en el lugar más íntimo, secreto y oscuro de mi alma. Lloré. Tenía que hacerlo. Después de todo es normal, no?
No sé qué más decir. 
Lo único que sé es que este dolor es mío. Y nadie más lo siente.

jueves, 23 de febrero de 2012

Have you ever seen the rain?

Hola.

Toto me convenció de ir a verte. Dijo que eras la única persona con la que me descargaría completamente. Nunca lo había pensado así. Es cierto. Tanto tiempo buscando la persona correcta, y nunca hubo una. Porque siempre contuve esa angustia... No sé cuánto tiempo más podré contenerla. Por eso, en unas horas voy a ir a charlar un rato, a ver cómo está todo por ahí. Aunque yo sé que no estás más, pero tengo que ver dónde reside lo que alguna vez fuíste físicamente. 
Eso haré.
No sé cómo actuar, no sé qué debo decir. No sé cómo me voy a sentir al ver cesped y algún grabado en piedra. Te extraño. No pasa un puto día en el no que me acuerde de vos. 
Bueno, sea lo que sea que sienta... De alguna manera me voy a sentir tranquila por haberte visitado después de aquella vez, hace casi 2 años.
Te amo, papá.

Marcos


Entendí algunas cosas. Estaba llena de nada. Era un lugar en el que no había… Amor. Sé que inconscientemente siempre lo quise. Y pude recibirlo. Pero esta vez lo sentí. Me permití cosas que no debí permitirme. Me empuje a sabiendas a mí misma al abismo. Tanto tiempo tratando de divisarlo ahí arriba, esperando que él me viera a mí… Pero no, siempre estuve en una posición fetal, debajo del pedestal al que lo subí. Entonces me di cuenta de que todo este tiempo, estuvo mirando hacia otro lado.
Aferrarme a él me hizo caer un poco más. En ese tiempo creí que empujándome a sentir más y más iba a llegar a algún lugar, y nos iba a encontrar a ambos sumergidos en esto. Pero solo estábamos mi sombra y yo.
Le eché un vistazo a la superficie, no hay nada que valga la pena para mí. No tengo nada más por qué luchar allí arriba. Si hay alguna razón por la que me paré en mis pies, él la fue. No poseía muchas razones por las que perpetuar mi existencia, me “llenaba” de cosas todos los días, cosas que no podría dejar, para que sea más leve. Mas quiso la trampa ponerlo delante de mí, caminando colina arriba. Puedo ver claramente que siempre fue así. Ahora alzo mis ojos y sigue frente a mí. No he dejado de seguirlo desde que lo vi por primera vez. Y ahora estoy tan abajo… Sigo recordando estos últimos momentos en los que me quede mirándolo por varios minutos, observandolo andar, y cómo las luces se desviaban para reflejarse en él. Nunca llegué a ser parte de lo que le importó. Siempre iba un paso más adelante. Y aquel día me sentí mucho más atrás. Se me hace cada vez más difícil alcanzarlo.
Entendí por fin que no hay nada que yo pueda hacer para alivianarme el pecho más que dejarlo ir. Detenerme, permitirle caminar, y contemplarlo desaparecer en el horizonte de todo lo que amé. Y extinguirme en su recuerdo.
Cuando me dejó, mantuve prendido mi fuego, aun en los inviernos en los que se me complicaba creer que volvería. Lo encendí un poco más en vano al despedirme de él un martes. Creyendo que no todo estaba perdido. Bueno, ese pequeño fuego ha muerto. Las cenizas bailaron con el viento gélido de la noche. No tengo más esperanzas. Mi vida se convierte rápidamente en una eterna tarde de lluvia. Se desprendió finalmente de mí. Espero, aún así, perderme algún día también; y encontrarlo en un sueño. Un sueño en el que todo sea como creo recordar. Y descender juntos esta vez.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Someone told me long ago, there's a calm before the storm. I know, it's been comin' for some time. When it's over, so they say... It will rain a sunny day. I know; shinin' down like water. I wanna know, have you ever seen the rain? I wanna know, have you ever seen the rain comin' down on a sunny day?
Yesterday, and days before, sun is cold and rain is hard. I know; been that way for all my time. 'Til forever, on it goes... Through the circle, fast and slow. I know; it can't stop. I wonder... I wanna know, have you ever seen the rain? I wanna know have you ever sen the rain comin' down on a sunny day?

nadieentiende.




no te das una idea de lo mucho que te extraño.
Hola.
Tengo calor. Mucho calor. 
Me estoy alimentando de pequeños detalles de la vida con los que supongo me voy a reconstruir. Pero hasta la figura final de mí misma falta muuuuuuuucho. Aun así, siento una ausencia. Algo que continua muriéndose acá, en el medio de mi pecho, en el espacio entre pulmón y pulmón. No sé muy bien que es. Ni sé cómo enfrentarlo, o llenarlo. Pocas cosas me satisfacen, y las que logran hacerlo tienen un efecto de 2 o 3 horas, si tengo suerte. Va a terminar matándome, lo sé. Mas es la única forma que encuentro para olvidarme de ciertas cosas.
Y sí, ojalá pudiera utilizar el contento natural que produce mi cerebro, pero no lo puedo activar. No encuentro nada que lo active. Bueno, sí. Pero no me puedo agarrar de eso. Me convertí en nada más que un títere estúpido. Reduje mi existencia a llantos nocturnos desesperados preguntándome cuándo se acabarán de una vez por todas. Pesadillas y posteriores caras-hinchadas nada lindas. Días en piyamas. Tardes aburridas mirando tv; y si hay manteca, haciendo muffins. En pocas palabras, una vida de bajo rendimiento. 
Será que la respuesta a mis súplicas inconscientes al vacío está frente a mí pero no puedo divisarla?
Viva el café!
Hola.
Soñé que había una hamaca en mi techo (el techo de mi habitación es alto). Y yo estaba hamacandome. Sentí vértigo.
Este es un mensaje que me envío mi hermana:

Hola, Tamy, soy tu hermana, la que te quiere con toda el alma y siempre se acuerda de vos. Ah, y lo mejor, la que te dio un sobrino hermoso, y le habla siempre bien de vos.

Y después:

Seguís siendo nuestro bebé, y por eso sufrimos cuando estás mal aunque pienses que no nos damos cuenta. Te quiero muchísimo.

No es lindo? Me resultó emocionante. Porque todos en mi familia pertenecen a una religión de la que me expulsaron. Lo que me convierte en "expulsada", y eso significa no poder mantener contacto (ni un saludo) con los que estén relacionados con esa religión. Cuando mi familia se junta a comer, yo no puedo estar ahí con ellos. No me importa demasiado no estar en contacto con esas personas, pero me siento rechazada. Es feo. Lo que uno tiene que soportar por pensar diferente... Pero me gustó saber que mi hermana no me ignora, y lo mejor, le habla bien de mí a su bebé.

Bueno, eso es básicamente lo que tengo que contar.
Ah, y otra cosa. 
Y esto supongo que lo sabés. Vos... Estuve para el culo estos últimos días, sin saber exactamente por qué razón me cuesta levantarme y no tener ganas de "seguir", como quién dice. Pero ayer... Ayer me hablaste. Y aunque no me parecía muy real, hoy me siento bien. Todo lo que hacés me afecta de alguna forma. No me gusta. Pero no me arrepiento.


Me espera una rica pizza y una Quilmes bieeeeen fría.
Vayanse todos a la mierda.

miércoles, 1 de febrero de 2012

debe ser el arroz

Mi situación por el momento es esta:

  • Estoy comiendo un plato de arroz con queso, recién me levanto (13:05) y es lo único que hay.
  • Conozco a una cantidad exagerada de zorras, aléjense de mí.
  • Dejé de comer por escribir lo anterior y se me puso frío al arrocito.
  • No tengo ganas de salir a ningún lado.
  • Ya hace calor y me irrita.
  • Ví esas publicaciones, me llevé un poco de arroz a la boca y, mirando el monitor, pensé "Tengo que seguir mi camino". Después recordé que no tengo uno, jiji. Lo cual no es muy prometedor.
  • La profecía indica que este será un día choto en el que me haré la cabeza.


VIVA EL CAFÉ!